¿Por qué hay apps que no se pueden desinstalar de Android?

¿Por qué hay apps que no se pueden desinstalar de Android?

Existe cierta controversia sobre las aplicaciones que vienen por defecto en un teléfono Android. Sobre todo, aquellas aplicaciones que invaden la privacidad o toman privilegios sin avisar a los usuarios.

Las famosas «apps de fábrica»

Resulta que cuando compras un teléfono Android, no viene «peladito y en la liga», como decimos coloquialmente. Viene con un montón de aplicaciones preinstaladas que el fabricante o la compañía de telefonía decidió incluir. Estas apps, conocidas como «bloatware» (sí, como un virus molesto), a veces no se pueden desinstalar porque están integradas en el sistema operativo.

¿Por qué las ponen? Bueno, hay varias razones. A veces es por acuerdos comerciales (alguien pagó para que esa app esté ahí), otras veces es porque el fabricante cree que son útiles (spoiler: casi nunca lo son), y en algunos casos es simplemente para inflar el teléfono con cosas que nadie pidió.

Las famosas "apps de fábrica"

¿Por qué no puedo borrarlas?

Aquí es donde se pone más frustrante. Algunas de estas aplicaciones están tan metidas en el sistema que, si intentas desinstalarlas, el teléfono te dice algo como: «Esta app es necesaria para el funcionamiento del dispositivo». ¿Necesaria? ¿En serio? ¿Quién necesita una app de fotos que nadie usa o un navegador que nunca abre?

La verdad es que muchas de estas apps no son esenciales, pero los fabricantes las bloquean para evitar que los usuarios las eliminen. ¿Por qué? Porque así mantienen control sobre lo que hay en tu teléfono y, en algunos casos, porque les genera dinero. Sí, aunque no lo creas, algunas de esas apps recopilan datos o muestran publicidad, y eso les deja ganancias.

¿Qué puedo hacer al respecto?

Aunque no puedas desinstalarlas por completo, hay algunas cosas que puedes hacer para que no te estorben:

Desactivarlas: Ve a Ajustes > Aplicaciones, busca la app que no quieres y selecciona «Desactivar». Esto no la borra, pero al menos la saca de tu vista y evita que se actualice o use recursos.

Ocultarlas: Si no quieres verlas en tu menú de aplicaciones, usa una carpeta y mételas ahí. Fuera de la vista, fuera de la mente.

Rootear tu teléfono: Esto es un poco más técnico y riesgoso, pero si tienes conocimientos, puedes «rootear» tu Android para ganar control total y eliminar esas apps de fábrica. Eso sí, ten cuidado, porque podrías perder la garantía de tu teléfono o dañar el sistema si no sabes lo que haces.

Elegir bien tu próximo teléfono: Algunas marcas son más «limpias» que otras. Investiga antes de comprar y busca dispositivos que no vengan cargados de bloatware.

¿Por qué no cambia esto?

La realidad es que los fabricantes y las compañías de telefonía no tienen mucho incentivo para dejar de hacerlo. Mientras puedan meter apps en tu teléfono y sacar provecho de ellas, lo seguirán haciendo. Pero como usuarios, podemos exigir más transparencia y menos apps innecesarias. Al final, es nuestro dispositivo, ¿no?

Así que la próxima vez que te topes con una de esas apps que no se pueden desinstalar, al menos sabrás por qué están ahí. Y aunque no puedas borrarlas del todo, al menos puedes minimizar su impacto y seguir disfrutando de tu teléfono sin que te saquen canas verdes.

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